"Nos
estamos dirigiendo hacia la inevitable sustitución de las cámaras que
utilizan película por las cámaras con tecnología digital"
Así de contundente se muestra Carver Mead, pionero de
la industria del chip y fundador de la compañía especializada en
nuevas tecnologías Foveon, ante las perspectivas del mercado
fotográfico para los próximos años. Y aunque es difícil decir con
seguridad cuando tendrá lugar esa sustitución de manera definitiva, no
hay duda de que tarde o temprano quedarán en el olvido las cámaras
tradicionales y los carretes basados en la química de las sales de
plata.
Algunos expertos señalan que la fotografía
tradicional aún tendrá una importante presencia hasta dentro de 15 ó
20 años y de hecho existen argumentos más que convincentes que apoyan
la continuidad de la película de fotos, y que no sólo tienen en cuenta
la actual existencia de millones de cámaras que siguen consumiendo
metros y metros de rollo sino aspectos tales como la calidad de
impresión y la resolución de la imagen (todavía superior en las
cámaras convencionales).
Pero el proceso ya ha comenzado; las grandes
multinacionales de la fotografía han descubierto donde está realmente
el futuro y las oportunidades de mercado, por lo que gran parte de sus
presupuestos los dedican a la investigación, desarrollo y promoción de
nuevos productos digitales.
Crecimiento exponencial.
Hace tan sólo 5 años era difícil imaginar que un
pequeño dispositivo, de un tamaño apenas mayor que un sello de correos
y del grosor de una cartulina, pudiera almacenar en su interior tantas
imágenes fotográficas como 20 metros de película de 35 mm. Pero es
algo real que representa sólo una pequeña muestra de las posibilidades
que tiene la tecnología digital unida al campo de la fotografía.
En 1989 aparecieron las tarjetas PCMCIA (Asociación
de Tarjetas de Memoria de Ordenadores Personales), también conocidas
como tarjetas PC o ATA, con memorias reducidas de pocos megas. Desde
entonces, éstas y otras tarjetas de distintos modelos y marcas han
aumentado su poder de almacenamiento de información de una forma
exponencial, hasta llegar en la actualidad a más de 800 MB de capacidad
por tarjeta. Para la próxima década se esperan numerosos cambios, no
sólo en cantidad de memoria disponible (se habla de varios gigas por
tarjeta), sino también en cuanto a prestaciones, software integrado,
rapidez, facilidades de uso, etc.
Abaratamiento
Los precios de las tarjetas de memoria son todavía
elevados en comparación con el resto de soportes de información
digitales, aunque esta situación cambiará a corto-medio plazo, cuando
el mercado fotográfico se adapte definitivamente a los nuevos medios.
La evolución, según los fabricantes de tarjetas, será similar a la
que han vivido, por ejemplo los discos duros de los ordenadores. El
precio por megabyte de los discos duros pasó de los 11,5 dólares
americanos en 1988 a los 0,04 en 1998 y se espera que en el 2002 el
precio descienda hasta los 0,003 dólares. Este descenso espectacular en
los precios también se espera (aunque con otros parámetros) para las
tarjetas digitales.
Calidad de las imágenes.
A pesar de las críticas según las cuales las
fotografías obtenidas a partir de negativos son de mejor calidad que
las digitales, lo cierto es que la mayoría de las cámaras basadas en
la tecnología de los bytes permiten tomar imágenes de calidad más que
aceptable en cuanto a resolución, nitidez, contraste, y demás
cualidades necesarias para una buena fotografía. Las cámaras de
última generación permiten incluso resoluciones de hasta 4 millones de
píxeles, lo que hace posible obtener imágenes similares en calidad a
las que se obtienen con cámaras de película de gran formato.
Un mundo digital
Según distintos estudios, la necesidad de capacidad
de almacenamiento de todo tipo de información aumenta a un ritmo del
50% todos los años y sólo la tecnología digital puede, por el
momento, afrontar tal demanda. En este proceso de transición de lo
analógico a lo digital, la fotografía juega un papel muy importante
como herramienta para la acumulación y la transmisión de imágenes. En
un momento en el que numerosas empresas e instituciones viven
enfrascadas en una carrera por aumentar la capacidad de almacenamiento
de los sistemas informáticos, incluso a nivel subatómico (los famosos
ordenadores cuánticos) resulta completamente lícito imaginar para la
fotografía un futuro caracterizado por unas prestaciones en cuanto a
memoria y prestaciones que superen con mucho todas las expectativas.
Otros sistemas de almacenamiento
Pero que las tarjetas de memoria extraíbles se hayan
impuesto como los mejores sistemas de almacenamiento para las cámaras
digitales no significa ni que sean los únicos ni que vayan a ser los
que, definitivamente, se lleven el gato al agua. El desarrollo de otros
sistemas ya existentes podría, en un momento dado, modificar el curso
de la historia. Estos son los más importantes:
Microdrive
Más
pequeño que una caja de cerillas y con un peso inferior a 16 gramos, el
nuevo Microdrive de IBM puede albergar hasta 1 Gb de información, lo
que equivale aproximadamente a 1.000 fotografías digitales de alta
resolución, 18 horas de música en calidad CD o 1.000 novelas de 200 páginas.
Todo en un disco magnético del tamaño poco mayor al de una moneda.
Entre los socios comerciales que están diseñando
dispositivos compatibles con el Microdrive de 1 Gb se incluyen Psion,
i2Go, Fujifilm, Kodak, Acer y la división de sistemas personales de
IBM. Algunas cámaras como la Casio QV3000UX, ya disponen de capacidad
de utilización de este tipo de discos.
"Al proporcionar la capacidad de 1 gigabyte en
un diseño compacto, ligero y de bajo consumo, esperamos revolucionar
las posibilidades de los dispositivos portátiles", afirma
Michael Kuptz, director de producto del Microdrive. "Cualquiera
podrá llevar en su cartera un álbum digital con imágenes de las
vacaciones de su familia o el catálogo de los productos de su empresa".
En este sentido, Kuptz cree que el auge del mercado de la fotografía
digital, en el que se prevé un notable aumento de ventas en los próximos
años, hará crecer la demanda del almacenamiento portátil de datos.

Cortesía de International Business Machines Corporation.
Uso desautorizado no permitido.
CD
Sony sorprendía recientemente a los aficionados con su
modelo CD1000 que utiliza miniCDs especiales para la grabación de las
imágenes. Este sistema permite el almacenamiento de hasta 160 JPG a
1600x1200, 150 si son con voz y casi 400 a 1072x758. Es una nueva
aplicación de un formato ampliamente implantado en el mercado y que
puede dar mucho que hablar utilizado en cámaras semi-SLR.
Discos Clik
Comercializados por la firma Iomega, ofrecen funcionalidad en formato
pequeño. Los discos Clik! tienen una capacidad de 40MB y sólo pesan 10
gramos, su tamaño no es más grande que una tarjeta de crédito, 54,9 x
50,1 x 1,95 mm. Este sistema puede ser utilizado en ordenadores
portátiles, handheld PCs, desktops y también, cómo no, en cámaras
digitales. Su principal ventaja radica en su versatilidad, ya que
permiten guardar archivos de texto, animaciones, gráficos, sonido,
imágenes digitales y vídeo. Incluso permiten almacenar 70 minutos de
música de MP3 con calidad de CD. Las funciones del disco Clik son
iguales a las de otro tipo de disquetes pero su tamaño es
significativamente menor. Los discos Clik se presentan como la
alternativa a las tarjetas de memoria para cámaras digitales debido a
su capacidad y portabilidad.
ID Photo
Este tipo de dispositivo está específicamente concebido para el
almacenamiento de imágenes. Se trata de un sistema de disco magneto
óptico, desarrollado por Sanyo con la colaboración de Hitachi y
Olympus. Los discos ID Photo tienen forma de minidisquete y, hasta el
momento, su capacidad de almacenamiento alcanza los 730 Mb.
El disco Magneto-Óptico
Es uno de los sistemas más sencillos y seguros de intercambio y
transporte de datos. Una de sus ventajas es la gran capacidad de
almacenamiento, ya que aunque habitualmente es de 230 Mb, puede llegar
hasta varios Gb. Además, no necesita ni adaptadores ni accesorios
complementarios. Estos discos no se utilizan de momento en cámaras
digitales, pero se han convertido en un estándar para el archivo y
recopilación de imágenes. Son, además, muy resistentes, ya que no son
sensibles a golpes, polvo, líquidos ni campos magnéticos. Al igual que
en el caso de los disquetes los datos se graban magnéticamente sobre
una superficie flexible. Su tecnología se basa en un disco recubierto
de partículas magnéticas que actúan como un pequeño imán. Entre sus
fabricantes se encuentran Sony, Fujitsu y Emtec.
Miniature Card
Sistema de almacenamiento que permite guardar imágenes, texto y voz.
Intel presentó esta tarjeta en 1996, aunque de momento no es muy
conocida. En las cámaras fotográficas digitales sustituye a la
película tradicional, al igual que ya lo han hecho otros productos como
las tarjetas CompactFlash o las Smartmedia. Una vez capturadas las
imágenes, éstas se transfieren al PC. La capacidad de almacenaje de
estos dispositivos es de hasta 64 Mb. Su tecnología está basada en el
sistema de memoria "Strata Flash" de Intel y tiene las mismas
especificaciones que las tarjetas de PC o PCMCIA.
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Otros capítulos de este artículo:
La Revolución
de la Memoria.
Qué Tarjeta
elegir.
P. Martín
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