Curso de Fotografía

Capítulos

Objetivos normales y angulares

OBJETIVOS NORMALES

Por objetivos "normales" se entiende aquellos que abarcan un ángulo de visión cercano a los 45º, reflejando la escena de una forma muy parecida a como la ve el ojo humano. En la fotografía de 35 mm son objetivos normales los que tienen una distancia focal aproximada de 50 mm. Son por lo general bastante luminosos, por lo que proporcionan una profundidad de campo que los hace válidos para fotografía de paisajes, aunque también son capaces de enfocar lo suficientemente cerca como para ser utilizados en retratos. No deforman la imagen, y dan una sensación de realidad en la perspectiva, sin curvar las líneas rectas (como hacen los angulares) ni atraer el fondo como los teleobjetivos.


OBJETIVOS GRAN ANGULAR

Es evidente que los objetivos normales son muy versátiles, pero hay ocasiones en las que con ellos no se puede "comprimir" toda la escena dentro del encuadre. La solución a este problema nos la proporcionan los objetivos gran angular, que abarcan un gran campo de visión, tanto mayor (y, en cualquier caso, superior a 45º) cuanto menor es su distancia focal. Las propiedades más destacables de este tipo de objetivos son las siguientes:

Son útiles para panorámicas, interiores y fotografía de grupos. En este último caso, convendrá que todos los componentes del grupo se encuentren a la misma distancia de la cámara, para evitar distorsiones.
Aparentan aumentar la distancia existente entre el primer término y el fondo.
Distorsionan los objetos más cercanos, por lo que no son muy adecuados para retratos, excepto en el caso de que queramos provocar voluntariamente la distorsión.
Pueden curvar las líneas rectas, lo cual provoca una perspectiva diferente en la fotografía de edificios. En paisajes, el horizonte puede aparecer curvado, y sólo nos quedará horizontal si se encuentra en el centro de la imagen.
Son muy luminosos, proporcionando una gran profundidad de campo. Con ellos conseguimos que el primer término aparezca nítido con el fondo también enfocado.
El amplio campo de visión abarcado nos debe hacer poner un cuidado especial en todo lo que rodea al motivo principal de la foto, a fin de evitar "invitados" no deseados. Así, es probable que nos aparezca en el encuadre el propio parasol del objetivo, la correa de la cámara, e incluso nuestros pies. Esto último es perfectamente posible, sobre todo si utilizamos un objetivo ojo de pez, que es un gran angular tan amplio que registra imágenes con un ángulo de visión de 180º, e incluso más.

Pedro Martínez Recari
©2001 d-foto.com
Prohibida la reproducción parcial o total sin permiso
Fotos: Reflecta - Sigma


. Composición I - El encuadre
. Composición II - El Formato. Composición III - El Punto de Vista y el Fondo. Zoom - Distancia Focal
. Objetivos Angulares y Normales
. Teleobjetivos
. Profundidad de Campo
. Composición y Profundidad de Campo. Fotografía con Flash I. Fotografía con Flash II
. Fotografía con Flash III
. Exposición