Habitualmente las diferencias
más notables entre productos de idéntica línea y de un mismo
fabricante suelen oscilar alrededor del tamaño del CCD, la distancia
focal del zoom, el diseño, etc...
Pero siempre hay una excepción que confirma la regla
y en este caso la excepción se llama C-2020, un producto que más que a
sustituir a la C-2000 viene a prolongar su existencia, ampliando algunas
de sus funciones. Y es que ambas coinciden en los MegaPixels de
resolución, en el zoom óptico, en la rapidez de disparo, en la
distancia mínima de enfoque y en otras numerosas características como
los dos modos de medición puntual y ESP, y la compensación de la
exposición además de los programas automáticos, ya sea el AE o los de
prioridad abertura y velocidad.
Entonces ¿dónde están esos cambios?. Están por
ejemplo en detalles de indudable interés para muchos aficionados como
es la posibilidad de seleccionar el modo manual, de manera que puedan
ser controlables los valores de exposición.
Otra de estas nuevas virtudes la encontramos en el
flash ya que, además de estar provista de los modos habituales
(automático, reductor de ojos rojos, flash cancelado y flash forzado),
permite la posibilidad de ser disparado en modo de sincronización
lenta. ¿Y si el flash de la cámara no nos es adecuado para nuestras
fotografías? No hay problema porque para ello esta CAMEDIA repite
acertadamente la conexión para un flash adicional, más concretamente
el modelo FL-40 de OLYMPUS claro.
¿Queremos más funciones? Pues ahora además podremos
grabar vídeo. Y es que está claro que esta característica es un valor
añadido más para un producto, por lo que el fabricante nipón ha
dotado a esta cámara de la posibilidad de recoger secuencias de hasta
60 segundos en la tarjeta SmartMedia de 8 MB que se incluye con la
cámara, con una resolución mínima de 160X120. Teniendo en cuenta que
permite incorporar tarjetas de hasta 64 MB podemos hacernos una idea de
la duración de vídeo que alcanzaríamos a grabar.
De buena resolución, mejor óptica y muy cómoda para
manejar, la C-2020 se posiciona como punto de referencia indiscutible.
Nos sigue faltando un cambio en las baterías y en la conexión al PC
pero aún así se merece al menos un accésit al ser una de las mejores
cámaras que han aparecido en el mercado.
E. J.
Rosique
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