Después de la RDC-7 ningún producto de RICOH podía
sorprendernos... al menos eso pensábamos. ¡Ingenuos!. Todavía
recordamos el momento en el que nos pusieron la nueva RDC-700 encima de
la mesa.
Sin duda que es un modelo cuando menos impresionante.
Diseñada para convertirse en una potente herramienta de trabajo, esta
RICOH irrumpe en el mercado alardeando de ser la cámara que ha
conseguido fusionar calidad fotográfica y prestaciones informáticas
avanzadas. Bien es cierto que sus funciones y características
fotográficas esenciales siguen siendo las mismas que ya tuviera su
predecesora, pero ahora a todas aquellas cualidades se añaden otras
más de indudable interés.
La primera por ejemplo su novedosa pantalla LCD amplia
y del tipo táctil, gracias a la cual la selección de las opciones se
realiza de manera mucho más cómoda y rápida. Parece que con esta
cámara se acabaron para el fabricante los botones que permitían
moverse por los menús como única opción. Aquellos cursores
señalizados por flechas con los que debíamos subir y bajar por las
distintas ventanas, dejan ahora paso -si así se desea- a un lapicero
extraíble, integrado en el cuerpo de la cámara, que hará las veces de
selector principal.
Pero aquí no acaba todo porque otra de las primicias
que incorpora esta RDC-700i es la posibilidad de conexión a internet.
Enviar un mail o un fax, navegar por internet, bajarnos información
desde la red o su empleo como agenda personal, son algunas de las
opciones que este nuevo producto oferta a sus usuarios. Las
posibilidades por tanto parecen empezar a depender más del uso que se
le quiera dar a la cámara que de las prestaciones que ésta oferte, ya
que como vemos no son pocas.
¿Más novedades presentes en este modelo? por ejemplo
el cambio en el tipo de memorias empleadas. De esta manera la RDC-700i
ya no utiliza tarjetas SmartMedia -algo que se había venido produciendo
en todos los demás productos de la firma-, sino que ahora las
utilizadas serán del tipo CompactFlash, aunque sí siga manteniendo la
idea de incorporar una tarjeta interna a la cámara, que no impide la
ampliación de la memoria con tarjetas externas adicionales. También
posee como detalle igualmente destacable una ranura PCMCIA, de gran
utilidad en más de una ocasión.
Seguro, seguro, no hay nada en esta vida pero al menos
no nos cabe duda de que la fotografía digital avanza a pasos
agigantados, por derroteros muchas veces impredecibles con sucede en
este caso. RICOH continua abriendo brecha en el sector e imaginamos que
su RDC-700i habrá dado qué pensar y mucho a fabricantes competidores.
E. J. Rosique
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